MESÓN DE CÁNDIDO
NUESTRA HISTORIA
El Mesón de Cándido, el restaurante más antiguo de la ciudad de Segovia
El edificio donde hoy se encuentra el Mesón de Cándido se inauguró en Segovia el 14 de septiembre de 1786, con firma y rúbrica de Francisco Salazar. Con el tiempo, la propiedad de la casa pasó a , Micaela Casas, nacida el 21 de marzo de 1880, en Segovia.
Micaela Casas contrajo matrimonio con Dionisio Duque, con quien decidió abrir en la planta baja del edificio una pequeña taberna económica. Micaela cocinaba mientras Dionisio atendía a los clientes. Este establecimiento, que no era aún un restaurante como tal, más bien era una taberna local, fue bautizado como «El Chato», nombre que se debía al propio Dionisio, conocido como «Dionisio el Chato» debido a la forma de su nariz. La taberna ofrecía platos sencillos y asequibles, y con el tiempo se consolidó como el predecesor del actual Mesón de Cándido.
Dionisio Duque había estado previamente con Feliciana Mateos, con quien tuvo un hijo, Julián Duque Mateos. Sin embargo, en su matrimonio con Micaela Casas tuvieron cuatro hijos en común: Patrocinio Duque, Josefina Duque, Facundo Duque y Gregoria Duque, por lo que Julián no era hijo legítimo del matrimonio entre Dionisio y Micaela. Tras el fallecimiento de Dionisio, Micaela quedó viuda y continuó al frente de la casa junto a sus hijas Patrocinio y Gregoria Duque Casas. En ese momento, ninguno de los otros hijos residía en el hogar familiar ni colaboraba en el negocio.
El 19 de octubre de 1930, Micaela Casas, reconociendo el esfuerzo y la dedicación de su hija Patrocinio, le heredó la casa de comidas como legítima sucesora de la propiedad y del negocio familiar, junto a su esposo, Cándido López.
Patrocinio y Cándido tomaron las riendas de la taberna y en pocos años, en plena Segunda República, comenzaron a transformar el local. Con gran visión empresarial, Cándido cambió en 1935 el nombre del establecimiento de «Duque el Chato» a «Mesón de Cándido«, con el objetivo de darle una identidad propia y asociar el negocio a su carismática figura, pero sin eliminar las raíces de Micaela y Dionisio.
Este cambio de nombre no solo representó un giro estratégico en la imagen del restaurante, sino que convirtió a Cándido en uno de los grandes genios del marketing de la época, logrando consolidar su establecimiento hostelero de primera categoría en un periodo de escasez alimenticia en España.
El reconocimiento de Casa Cándido comenzó a consolidarse rápidamente. En abril de 1935, se publicó en la revista del Centro Segoviano de Madrid un anuncio de Casa Cándido, destacando su especialidad en cochinillos y corderos asados y confirmando su posición como sucesor directo de «Duque el Chato». Este hecho estableció a Casa Cándido como el restaurante más antiguo de la ciudad de Segovia, continuando con la tradición hostelera iniciada por Micaela Casas y Dionisio Duque.
Sin embargo, la importancia de Casa Cándido no radica para nada en su antigüedad, sino en el hecho de que fue en este establecimiento donde nació la famosa tradición de partir el cochinillo asado con el plato y en donde se promocionó a nivel internacional este producto, convirtiéndose en el máximo referente de la gastronomía castellana.
Gracias al ingenio y carisma de Cándido, el mesón se convirtió en un símbolo de la gastronomía segoviana y española, elevando este plato a un emblema nacional. Cándido se convirtió en embajador de la gastronomía española en todo el mundo, logrando un reconocimiento internacional que le valió numerosas distinciones, como la Medalla al Mérito Turístico de Francia o la Cruz Civil de la República Italiana.
Durante las décadas de 1940 a 1990, Casa Cándido experimentó un auge extraordinario. Cándido López fue nombrado Mesonero Mayor de Castilla por la orden de los doce apóstoles y refrendado por el Rey Juan Carlos I, convirtiéndose en el mesonero más importante de la época. Además, fue proclamado Príncipe de la Gastronomía Española en el primer Congreso Mundial de la Gastronomía celebrado en París el año 1960, recibiendo numerosos reconocimientos por su labor en la promoción de la cocina segoviana.
Su carácter afable y su capacidad de atracción de visitantes hicieron que el mesón se convirtiera en un punto de encuentro de figuras destacadas de la cultura, la política y el arte, siendo lugar de reunión de familias reales, presidentes, actores, consolidándolo como un símbolo de Segovia.
Con la gestión de Alberto Cándido López, hijo de Cándido, el mesón continuó evolucionando sin perder su esencia, manteniendo la tradición del cochinillo asado y fortaleciendo la identidad del establecimiento.
En la actualidad, bajo la dirección de Cándido López, nieto de Cándido y de Patrocinio, el Mesón de Cándido sigue siendo un referente gastronómico en España y en 2025 logró finalizar una nueva ampliación (se incorpora todo el edificio colindante, c/ Teodosio el Grande 4), convirtiéndose en el restaurante de España con la fachada histórica más extensa de cara a un monumento nacional, el Acueducto de Segovia.
Así, el Mesón de Cándido sigue escribiendo su historia, manteniendo viva la esencia de una tradición que comenzó hace más de un siglo y que sigue siendo el alma de la hostelería segoviana.
Revista del Centro Segoviano de Madrid de abril de 1935
Revista en la que Cándido anuncia el cambio del nombre de la casa de comidas familiar, afirmando que Casa Cándido es el sucesor de Duque el Chato, consolidando su liderazgo en el negocio tras la salida del resto de familiares de la empresa familiar.
ARCHIVO CÁNDIDO LÓPEZ – Real Academia de la Historia Hispánica
Archivo de Cándido López en la Real Academia de la Historia Hispánica.
Archivo Municipal de Segovia – Inmuebles Históricos
Patrocinio Duque y Cándido López heredan la casa de comidas familiar. Se comprometen a continuar con el legado gastronómico de sus ascendientes Dionisio y Micaela.
Archivo Municipal de Segovia – Inmuebles Históricos
Patrocinio Duque y Cándido López heredan la casa de comidas familiar. Se comprometen a continuar con el legado gastronómico de sus ascendientes Dionisio y Micaela.
Micaela, Patro y Cándido en la taberna del Mesón
Micaela Casas, Patrocinio Duque y Cándido López en la antigua taberna del restaurante, en el salón que a día de hoy se conoce como CREDENCIA DE ENRIQUE IV.
¿POR QUÉ CÁNDIDO CAMBIA EL NOMBRE AL RESTAURANTE?
El cambio de nombre a Mesón de Cándido fue una decisión estratégica de Cándido López que respondió a varios factores históricos y comerciales.
Inicialmente, el establecimiento era una casa de comidas familiar, heredada por Patrocinio Duque y Cándido López, quienes continuaron con la tradición hostelera. Sin embargo, con el tiempo, Julián Duque, hijo de Dionisio Duque y Feliciana Mateos, decidió abrir su propio negocio junto a su cuñado, Mariano Gutiérrez, en la Plaza del Azoguejo. Esto marcó una ruptura con la casa familiar, ya que Julián Duque optó por desvincularse del negocio original, para emprender al margen de estos con su nuevo negocio, también hostelero.
Ante esta situación, Cándido López vio la necesidad de consolidar la identidad de su establecimiento. La palabra «mesón» tenía un significado más evocador y tradicional, alineado con la imagen que quería proyectar: un lugar de hospitalidad, buen comer y arraigo castellano. Además, el cambio de nombre le permitía diferenciarse del negocio de Julián Duque, con el fin de asegurarse de que su restaurante tuviera una identidad propia e inconfundible, pero sin renunciar al legado que heredaron de los ascendientes de Patrocinio.
El nuevo nombre, Mesón de Cándido, no solo reforzó su carácter de mesón castellano tradicional, sino que también impulsó su reconocimiento. Con el tiempo, Cándido López convirtió su establecimiento en un lugar emblemático, atrayendo a personajes ilustres y consolidando su marca hasta el punto de que hoy su legado sigue vivo bajo el mismo nombre que comparten tres de sus descendientes.
¿QÚE OCURRIÓ CON PATROCINIO DUQUE?
Patrocinio Duque jugó un papel fundamental en la historia del Mesón de Cándido. Fue hija de Micaela Casas y de Dionisio Duque, propietarios de la casa de comidas familiar. Cuando Micaela falleció, Patrocinio Duque heredó la casa familiar, como hija legítima del matrimonio entre Dionisio y Micaela.
Junto a su esposo Cándido López, Patrocinio continuó con la gestión de la casa, consolidándola como un referente de la gastronomía segoviana. Fue una figura clave en la evolución del negocio familiar, colaborando estrechamente con Cándido para mejorar la oferta gastronómica y hacer crecer el establecimiento.
El impacto de Patrocinio Duque fue clave en el desarrollo de la cocina del mesón y en la expansión de su oferta, pero fue Cándido López, su esposo, quien finalmente asumió la dirección total del negocio.
Tras su fallecimiento, Cándido expresó que no hubiera sido nada sin ella, subrayando la importancia de Patrocinio en el éxito de la casa familiar y en la construcción del Mesón de Cándido tal como lo conocemos hoy. Su legado y la tradición que ella contribuyó a forjar siguen siendo parte esencial de la historia de Segovia.
¿QÚE OCURRIÓ CON JULIAN DUQUE?
Tiempo antes de que Patrocinio Duque y Cándido López heredaran la casa de comidas familiar, Julián Duque, hijo del matrimonio entre Dionisio Duque y Feliciana Mateos, ya había decidido emprender su propio camino, lo que ocasiono por su parte una desvinculación del negocio hostelero de su padre y de Micaela, dejando tras la muerte de Dionisio, la casa al cuidado de Micaela, ahora viuda de Dionisio, y de Patrocinio. Sin colaborar en el sostento de la casa familiar.
En 1934, Julián, junto a su cuñado Mariano Gutiérrez, abrió el café-restaurante Columba en el número 9 de la Plaza del Azoguejo, muy cerca del Acueducto de Segovia.
La desvinculación definitiva de Julián con la casa familiar, al establecer su propio negocio y al abandonar a la familia, ahora viuda, de su padre, convirtió a Patrocinio en la única posible heredera del legado familiar, junto con Cándido, quienes seguían vinculados a sus raíces por parte de Dionisio y Micaela, quien seguía viva.
Este episodio fue clave para esclarecer cuál es realmente el restaurante más antiguo de Segovia. Si Julián Duque fundó el Café-Bar Columba en 1934 y, más adelante, se estableció lo que hoy conocemos como Casa Duque, el Mesón de Cándido ya llevaba en la hostelería desde 1895. Fue en 1935 cuando adoptó oficialmente el nombre de “Mesón de Cándido”, precisamente para evitar confusiones con el nuevo establecimiento de Julián. Sin embargo, el mesón siempre ha estado en el mismo lugar, bajo el Acueducto, y ha permanecido desde entonces en manos de la misma familia y generación tras generación, desde Dionisio Duque y Micaela Casas hasta hoy.
Aunque el apellido Duque aparezca en la antigua fachada del mesón, su vinculación con el negocio no proviene de Julián, sino de Patrocinio Duque, hija legítima de Dionisio y Micaela y mujer de Cándido, quien junto a su madre, su hermana y a su marido, Cándido, mantuvo vivo el negocio familiar tras la temprana muerte de su padre. La conexión de Julián con el establecimiento original se rompió en el momento en que abandonó el negocio familiar para fundar uno propio en otro lugar.
Esta confusión, alimentada por la coincidencia de apellidos, ha sido aprovechada en ocasiones por los descendientes de Julián Duque, que se benefician de una narrativa que vincula su establecimiento con una antigüedad que no les corresponde. No obstante, los documentos, las imágenes y la propia historia del Mesón de Cándido acreditan la continuidad de su legado desde 1895 hasta hoy, en el mismo lugar y con las mismas raíces familiares.
A pesar de que Julián heredase el edificio en la calle Cervantes, 12, de Segovia de su madre Feliciana, donde actualmente se ubica la casa de comidas de sus descendientes, la historia del local siguió un camino distinto.
Ya en 1939, la familia del Restaurante El Bernardino se consolidó en dicho inmueble, residiendo allí y desarrollando su propio negocio. Así, durante décadas, los descendientes de Julián no estuvieron vinculados al restaurante en el que hoy se asientan.
Años más tarde, en el inicio de los 50, se finalizó el contrato de alquiler con quienes estaban en aquel momento custodiando tal casa y desplazándose el Restaurante El Bernardino unos metros más arriba en esa misma calle, y ocupando la casa de comidas los descendientes de Julián Duque, hasta la actualidad.
Dionisio Duque (nieto de Dionisio Duque) decidió retomar la labor de la hostelería y en 1997, María Luisa Duque (bisnieta de Dionisio Duque) decidió incorporarse también al negocio familiar, custodiando el actual inmueble en el que se asientan los descendientes de Julián.
En esta imagen aparece una de las fotografías enmarcadas que puede encontrarse hoy en el restaurante regentado por los descendientes de Julián Duque (así como en sus redes sociales). En ella se muestra a Julián en su restaurante, aunque el lugar que aparece en la fotografía no corresponde ni al edificio actual donde se encuentra dicho restaurante, ni al histórico edificio del Mesón de Cándido. En realidad, la imagen fue tomada en el número 9 de la Plaza del Azoguejo, donde Julián Duque fundó en 1934 el café-restaurante Columba.
La fotografía, que actualmente custodia y comparte María Luisa Duque, actual propietaria del restaurante Casa Duque, no solo evidencia que el negocio de los descendientes de Julián Duque ha cambiado tanto de ubicación como de nombre a lo largo del tiempo, sino que también pone de manifiesto los diferentes periodos de actividad que ha atravesado, junto con su desvinculación del negocio de Dionisio y Micaela.
Frente a estos traslados y etapas discontinuas, el Mesón de Cándido ha mantenido sus raíces intactas en la misma casa familiar heredada por Patrocinio Duque, hija de Micaela Casas y Dionisio Duque. Fueron ellos quienes transmitieron el legado hostelero a Patrocinio y a su esposo, Cándido López, quienes consolidaron esta casa como el restaurante más antiguo de Segovia, manteniéndose sin interrupción bajo la sombra del Acueducto, desde 1895 en el negocio familiar de la hostelería transmitiéndose de generación en generación, y desde 1935 bajo el nuevo nombre de Casa Cándido (con el fin de no generar confusión con el nuevo restaurante que fundó en la misma plaza del Azoguejo Julián Duque).
CÁNDIDO, PRINCIPE DE LA GASTRONOMÍA ESPAÑOLA
Descubre más sobre Cándido
Para conocer más sobre la vida y legado de Cándido López, el mesonero segoviano que llevó el cochinillo asado a la fama internacional, visita su página de Wikipedia o su biografía en la Real Academia de la Historia.
