Los secretos del acueducto de Segovia

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El Mesón de Cándido es conocido por su tradición, su gastronomía y porque, además, tiene la gran fortuna de hallarse a los pies de la obra de ingeniería romana más importante de España. El acueducto de Segovia es el monumento más fotografiado y más conocido de nuestra ciudad, sin embargo, guarda curiosidades y leyendas que muchos, tal vez, no conocéis. En el post de hoy queremos daros algunos datos de nuestro vecino más predilecto.

Este imponente monumento romano, con sus casi 30 metros de altura, fue una herramienta imprescindible para transportar el agua a lo largo de 16 kilómetros aprovechando los desniveles del terreno. Su pendiente es de 0,3% en el puente y de un 5% de manera continuada a través de todo su recorrido. Y por si alguna vez os lo habéis preguntado, el acueducto cuenta con 167 arcos que se apoyan en 120 pilares. Los arcos están constituidos por sillares, esas piedras labradas en forma de triángulo tan características. Lo más increíble de esta obra es que los sillares están unidos sin ningún tipo de argamasa, sino que se sostienen mediante un perfecto estudio de las fuerzas de empuje entre los bloques de piedra. Y bien ¿cuántas piedras tiene? Tiene nada más y nada menos que 20.400 piedras o sillares de granito.

Pero dicen por ahí que el acueducto fue construido por el diablo. Cuenta la leyenda que una joven aguadora, cansada de portar los cántaros por las empinadas calles de la ciudad, hizo un pacto don el diablo y le ofreció su alma si a cambio construía un acueducto que le llevara el agua a casa y le librara de esta tarea. Satán aceptó el trato y prometió construirlo en solo una noche, antes de que cante el gallo. A la mañana siguiente, cuando el gallo cantó, al diablo aún le quedaba una piedra por colocar. Fue esa piedra la que salvó a la joven de entregar su alma al demonio. Se dice que aún se pueden ver los agujeros de las pezuñas del diablo en las piezas de piedra… o quizás son las huellas de los andamios. ¿Quién sabe?

El ilustre y milenario vecino del Mesón de Cándido guarda curiosidades y leyendas. Lo mejor para descubrirlo es admirarlo a través de las ventanas del Mesón de Cándido. ¿Os animáis?

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